Mientras exploraba las aguas del mar Caribe, y viendo como su modelo jadeaba en busca de aire entre toma y toma, a Tyler Stableford le sobrevino un pensamiento: “A lo mejor he ido demasiado lejos con todo esto”.

El galardonado fotógrafo Tyler Stableford, especializado en fotografías de aventuras, había volado a Cancún, México, con su familia y su equipo para llevar a cabo un proyecto personal que deseaba realizar desde hace tiempo: fotografiar a una mujer bailando bajo el agua entre tiburones ballena.

“Creo que la conexión que se establece entre una bailarina y una criatura tan exótica y descomunal como un tiburón ballena puede representar la armonía entre seres humanos y animales”, dice. “Soy de los que opinan que todos estamos conectados en este mundo. Por eso quería darle vida a esta idea a través de una serie de imágenes que invitaran a la reflexión”.

Antes de que Tyler comenzara a disparar su cámara, la modelo, una ex nadadora profesional, tuvo que bracear hacia a los tiburones y sumergirse debajo de ellos. Y para complicar aún más las cosas, hizo la maniobra a pleno pulmón, sin tubo de snorkel ni botellas de oxígeno.

Mientras tanto, Tyler tenía que colocarse detrás de la aleta del tiburón con su Canon 5D Mark III equipada con una lente de 14 mm y un protector AquaTech. Los rápidos y erráticos movimientos del escualo y las turbulencias que estos generaban en el agua convirtieron el encuadre en una misión casi imposible. Finalmente, cuando Tyler tuvo a la modelo y al gigante marino en posición apenas contó con unos segundos para disparar su cámara, ya que sus pulmones no aguantaban más.

“La verdad es que lo pasé muy mal, y no solo por quedarme sin aire”, cuenta. “Por un momento pensé que no iba a poder capturar ni una sola imagen”.

El día de la sesión fotográfica contaron con la suerte de cara. Tyler y su codirectora, Kate Rolston, capturaron ocho momentos en los que se ve a la modelo y al escualo perfectamente alineados. “Sinceramente, creo que hubo mucha magia y armonía”, señala Tyler. “Invertimos toda nuestra fuerza, planificamos y trabajamos durante 5 horas seguidas en el agua y, al final, llegaron los resultados”.

La serie de Tyler reúne imágenes de una belleza natural increíble. Y lo que hace aún más impresionantes a estas fotografías es su autenticidad, ya que ni la posición del tiburón ni la de la modelo fueron manipuladas en el proceso de edición.

“El proyecto salió realmente mejor de lo que esperaba”, cuenta Tyler. “Lo dimos absolutamente todo dentro de nuestros límites físicos y artísticos. Y para mí, personalmente, fue muy gratificante poder llevar a cabo un proyecto profesional que llevaba muchos años deseando hacer realidad. Fue como cumplir un sueño”.

 

No te pierdas el vídeo “Into the deep” y conoce más acerca de la experiencia fotográfica de Tyler con los tiburones ballena.