Después de 12 años cubriendo el Festival de Cine de Cannes, el fotógrafo parisino Francois Durand se siente como pez en el agua en los eventos más glamurosos. Y aunque en general la mayoría de sus trabajos se desarrollan en espacios encorsetados por la seriedad y la elegancia, también ha vivido momentos profesionales en los que la locura y la diversión se apodera de todo.

Un ejemplo claro de esto sucedió en el desfile de Valentino de otoño de 2015 en París, donde Ben Stiller y Owen Wilson irrumpieron por sorpresa en la pasarela para promocionar el estreno de Zoolander 2.

Como la participación de los actores en el show era un secreto, Stiller y Owen permanecieron ocultos en un camerino del backstage hasta el momento de salir a desfilar. Con las estrellas de Hollywood solo había dos fotógrafos; uno de ellos era Durand.

“Los backstages de los desfiles de moda son una locura y están siempre llenos de gente por todos lados; así que para evitar que nadie los descubriese, Stiller y Owen estuvieron encerrados en un cuarto privado”, cuenta Durand. “Solo dos fotógrafos fuimos autorizados a acompañar a los actores en esa sala, el de Vogue y yo. Anna Wintour también andaba por ahí, y todos inmortalizaban el momento sacando selfies”.

Una vez que salieron a la pasarela, en la parte final del show, el público se volvió loco.

“Fue increíble. Era la primera vez que veía a la gente pasárselo tan bien en un desfile de moda. En esos eventos todo el mundo suele mantenerse en sus sillas en silencio, pero esta vez rompieron a aplaudir y a reír de manera espontánea”, recuerda Durand. “Ese día todo el mundo que estuvo ahí se marchó con un recuerdo para siempre”.

 

Pero si aquella experiencia en la pasarela fue en sí memorable, para Durand aún iba a tener un segundo acto. Al fotógrafo le encargaron hacer una sesión con los actores en la Torre Eiffel y allí la cosa acabó por desmadrarse.

“Yo solo me podía dirigir a ellos por sus nombres de ficción, Derek y Hansel”, señala. “Y ellos respondían y se comportaban como los personajes de la película, regalándome sus mejores poses y la mítica mirada acero azul. Fue muy divertido”.

El fotógrafo quería retratarlos como si entre ellos estuvieran tomándose selfies con la torre de fondo, pero como ninguno de los actores tenía su móvil encima, fue el propio Durand el que les prestó el suyo para atrezar la escena. El caso es que ambos actores se tomaron su papel muy en serio y, unos días después de la sesión, el fotógrafo descubrió que tenía la galería de su móvil llena de selfies de Stiller y Wilson.

“Yo no sabía que ellos estaban sacándose fotos de verdad”, dice Durand. “Y fue genial, porque ese aire auténtico que quería conseguir con las fotos resulta que ya estaba ahí, lo habían conseguido ellos”.

 

Aunque la sesión con Stiller y Wilson marcó un hito en su carrera, Durand tiene por delante varios encargos con los que seguro dejará huella. En mayo, retorna al Festival de Cannes como fotógrafo de Dior por cuarto año consecutivo. Además de fotografiar los eventos glamurosos que tengan lugar dentro de la suite que Dior tiene reservada en el hotel Barrière Le Majestic de Cannes, Durand, desde el propio balcón de la habitación, podrá captar todo el movimiento de celebrities sobre la alfombra roja.

“Se trata de un balcón con vistas a la alfombra roja y su peculiaridad es que su perspectiva solo te permite fotografiar a la gente de espaldas o de perfil. Tener ese ángulo único es muy interesante, porque al no poder hacer primeros planos de los rostros estás obligado a destacar otros elementos. En mi caso, me gusta hacer foco en la luz y en los largos vestido de alta costura que suelen llevar las estrellas. Cuando hay un poco de viento las siluetas que dibujan son espectaculares”.

Insertado desde Getty Images

El próximo junio, Durand también nos brindará su particular perspectiva del Festival Internacional de Creatividad Cannes Lions. Allí estará al servicio de Getty Images y retratará a las grandes leyendas de la industria publicitaria y a las futuras promesas que participan en los Young Lions.

“Siempre estoy buscando maneras diferentes de enfocar mi trabajo. Me gusta plantearme nuevos retos. Y aunque llevo 10 años fotografiando los Cannes Lions, esta edición sin duda me ofrece un interesante desafío”, dice Durand. “La verdad es que estoy encantado de poder retratar a esos jóvenes talentos. Y es que muchos de ellos están destinados a ser los próximos gurús de la industria creativa.

 

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